TEGUCIGALPA, HONDURAS-. En Tegucigalpa, el cierre de decenas de restaurantes ha generado preocupación en el sector gastronómico y en la ciudadanía. El dirigente liberal, abogado Héctor Pérez, ofreció una explicación que rápidamente se volvió viral: “Los restaurantes no se diversificaron y no tenían HORA FELIZ”, afirmó.
Según Pérez, muchos negocios se limitaron a ofrecer un menú tradicional sin adaptarse a nuevas tendencias de consumo. La gente busca experiencias, promociones, momentos distintos. Si un restaurante no entiende eso, se queda atrás, señaló. Para él, la falta de innovación y estrategias de atracción de clientes, como las populares horas felices, contribuyó al declive.
Los dueños de locales, sin embargo, apuntan a otros factores. Los costos de operación son insostenibles, la inseguridad ahuyenta a los clientes y la inflación nos golpea cada día, expresó un empresario que prefirió mantener el anonimato. Otro restaurantero agregó: No es que no tengamos creatividad, es que el entorno económico nos asfixia.
El contraste entre la explicación política y la realidad empresarial refleja la complejidad de la crisis. Mientras unos reducen el problema a la falta de “Happy Hour”, otros insisten en que se trata de un síntoma de la difícil situación económica que atraviesa la capital.