TEGUCIGALPA, HONDURAS-. En una conferencia de prensa marcada por un tono inusualmente firme, el presidente Nasry Asfura lanzó un mensaje directo a quienes lo critican o subestiman.
“Se confunden creyendo que mi gentileza es mi debilidad o que mi silencio es ignorancia. No se equivoquen, sé mi trabajo”, afirmó con voz grave, rompiendo con la imagen de discreción que lo ha caracterizado desde el inicio de su mandato.
El discurso sorprendió a periodistas y analistas, quienes destacaron la dureza de sus palabras. “Es la primera vez que lo vemos tan confrontativo”, señaló un corresponsal presente en la sala.
YA PESA LA SOMBRA
La oposición en el Congreso Nacional interpretó la declaración como una reacción al creciente peso de la figura de Juan Orlando Hernández, conocido en círculos políticos como “El Jefe”. “Asfura empieza a sentir la sombra de Hernández, y su respuesta es marcar territorio”, expresó un diputado opositor.
El mandatario insistió en que su estilo no debe confundirse con falta de liderazgo. “Mi silencio no es ignorancia, es prudencia. Pero cuando hablo, lo hago con claridad”, subrayó. Con estas palabras, buscó reafirmar su autoridad en un escenario político donde las tensiones internas se intensifican.
La conferencia dejó abierta la pregunta sobre si este giro retórico será un episodio aislado o el inicio de una estrategia sostenida para consolidar su poder. Lo cierto es que, con esta intervención, Asfura envió un mensaje inequívoco: su gobierno no será definido por la sombra de su antecesor, sino por su propia voz.