CATACAMAS, OLANCHO-. El expresidente Manuel Zelaya Rosales denunció que el 60% de sus tierras en Olancho se encuentran invadidas y que dentro de esas propiedades se han establecido 17 aldeas.
Sin embargo, aseguró que nunca ha solicitado la intervención de la Policía para desalojar a las familias que las habitan. “Yo nunca he pedido a la policía que saque a los pobres”, expresó, al cuestionar los operativos ejecutados contra personas de escasos recursos.
Zelaya, líder del Partido Libertad y Refundación (Libre), subrayó que durante su gestión presidencial jamás utilizó el poder del Estado para expulsar comunidades campesinas.
Su declaración se produce en medio de crecientes críticas a los desalojos realizados en distintas regiones del país, donde organizaciones sociales denuncian represión y vulneración de derechos humanos.
El exmandatario convirtió su experiencia personal en argumento político, reforzando su imagen de cercanía con los sectores populares y de oposición a las medidas coercitivas del Estado.