San Salvador. El feriado Morazánico volvió a convertirse en un importante motor económico para El Salvador, país que recibió a miles de hondureños durante los días de descanso, fortaleciendo la actividad de hoteles, restaurantes, comercios, transporte y centros turísticos.
La tendencia forma parte de un crecimiento sostenido del flujo de visitantes hondureños hacia el país vecino. Según datos de la Corporación Salvadoreña de Turismo (Corsatur), más de 201,000 hondureños ingresaron a El Salvador durante el primer trimestre de 2026, lo que representa un incremento del 74% en comparación con el mismo período del año anterior.
El movimiento turístico tiene un fuerte impacto económico. Diversos análisis estiman que Honduras podría estar dejando escapar entre 210 y 350 millones de dólares anuales, recursos que terminan siendo gastados por los viajeros en hospedaje, alimentación, entretenimiento, combustible y transporte fuera del país.
Mientras Honduras enfrenta desafíos relacionados con infraestructura turística, promoción internacional y atracción de eventos de gran escala, El Salvador ha consolidado una estrategia enfocada en seguridad, servicios y promoción de destinos, logrando posicionarse entre las opciones preferidas por los viajeros de la región.
Las cifras reflejan la magnitud del fenómeno. El turismo ya representa alrededor del 10% del Producto Interno Bruto salvadoreño, mientras que las proyecciones para 2026 apuntan a ingresos superiores a 3,600 millones de dólares derivados de esta actividad económica.
Durante el feriado Morazánico, miles de hondureños aprovecharon para visitar playas, centros históricos, zonas gastronómicas y destinos recreativos salvadoreños, generando una importante derrama económica para el país vecino.
Uno de los aspectos más comentados fue el recibimiento brindado a los visitantes. Los turistas hondureños fueron atendidos con especial esmero por las autoridades y operadores turísticos salvadoreños, en una muestra de la importancia estratégica que representa este mercado. Incluso, el propio presidente salvadoreño apareció públicamente dando la bienvenida a los viajeros, un gesto que fue ampliamente difundido en redes sociales durante la temporada vacacional.
El fenómeno ha reavivado el debate en Honduras sobre la necesidad de fortalecer la competitividad turística nacional para evitar la fuga de millones de dólares y aprovechar mejor el potencial económico que representa el feriado Morazánico para las empresas, trabajadores y comunidades del país.