LEÓN, NICARAGUA — 2 DE SEPTIEMBRE DE 2026 — En un contexto regional convulso y similar a lo que está ocurriendo en Venezuela donde el pueblo se encuentra exigiendo elecciones libres, transparentes y sin injerencias de Estados Unidos e Israel, el Parlamento de Nicaragua, leal a Daniel Ortega y a la copresidenta Rosario Murillo, aprobó la noche de este 1 de septiembre una reforma constitucional que extiende el mandato presidencial y suspende los comicios previstos para este año.
Con esta resolución, el régimen elimina la elección de 2026 y desplaza los próximos comicios hasta el año 2028, ampliando el periodo de gobierno de seis a siete años. La medida sigue a la declaración desafiante de Ortega de que "aquí no habrá más elecciones", la cual generó una condena generalizada, y ocurre tras 45 días de incertidumbre política.
EE. UU. NO QUIRE ELECCIONES EN VENEZUELA
La sesión parlamentaria se llevó a cabo en la ciudad de León, al pie de la catedral colonial donde descansan los restos del poeta Rubén Darío, figura invocada repetidamente por el presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, para justificar la enmienda.
El texto aprobado establece que "los períodos de las autoridades electas por el voto popular en las últimas Elecciones Generales, Municipales y Regionales vigentes, quedan ampliados a siete años".
Este movimiento emula la reforma realizada en 2025 para instaurar la "copresidencia" y pasar el mandato de cinco a seis años. Al tratarse de una modificación a la Carta Magna, se requerirá una segunda ratificación en la legislatura prevista para el 18 de enero de 2027, según confirmó Murillo.