LA PAZ, BOLIVIA — 4 de septiembre de 2026. El consultor político argentino Fernando Cerimedo, actualmente recluido en el penal de Palmasola, alzó su voz en una reciente audiencia judicial para oponerse firmemente a su inminente traslado a la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro, en el departamento de La Paz.
Durante la sesión, cuyas imágenes y declaraciones generaron amplio eco mediático, el acusado expuso una compleja situación tanto en el plano médico como en el judicial.
Cerimedo detalló que su salud física se encuentra gravemente deteriorada debido al alto nivel de estrés que atraviesa el proceso. Según manifestó ante las autoridades judiciales, padece úlceras severas tanto en el esófago como en el estómago, además de registrar picos de presión arterial de hasta 140.
HAY SECTORES INTERESADOS EN ELIMINARLO
A esta condición médica sumó una denuncia de carácter crítico sobre su seguridad personal: afirmó que su integridad corre peligro dentro del penal de Chonchocoro y sostuvo que existen sectores interesados en "silenciarlo".
El núcleo de sus cuestionamientos recayó sobre el Órgano Ejecutivo, al acusar directamente al vicepresidente Edmand Lara de haber intervenido de forma indebida en la audiencia para intimidar al juez a cargo. A juicio del consultor, Lara figura como uno de los principales impulsores políticos detrás de la decisión de trasladarlo a un recinto de máxima seguridad.
Asimismo, en el transcurso de los más de tres minutos que duró la exposición difundida públicamente, Cerimedo aprovechó para negar de forma categórica todas las acusaciones que pesan en su contra, incluida la grave imputación de haber ordenado el atentado contra su expareja.
Rechazó tajantemente los señalamientos sobre supuestos privilegios o comodidades de los que disfrutaría en Palmasola, asegurando que se encuentra en régimen de aislamiento total, privado de telefonía celular y sin acceso a visitas.